lunes, 27 de enero de 2014

Capítulo VI.

El Señor que perdió el anillo.

    Caminando lentamente pero sin pausa va la cofradía del anillo, cuando de repente tras un recodo del camino, oyen el trote de un caballo, todos al unísono se refugian bajo unas peñas. Una vez que se sienten a salvo lo que logran ver por el rabillo del ojo es una impresionante a la vez que  espeluznante figura a caballo, es un Nazarenogul, perteneciente a la casta de los reyes caducos, son siete reyezuelos ya muertos, que se encomendaron al servicio de   
    El Bocas del Salmón, este en compensación les puso a trabajar para él sin sueldo, su labor es encontrar el anillo perdido y devolverlo a su amo.
    Pasados unos tensos minutos, el Nazarenogul parte al galope no se sabe a dónde permitiendo que nuestros amigos puedan salir de su escondrijo;
_Mehrrió: Joder que miedo…
_Pepitóh: Lo mismo digo.
_Gilhi: ¿Qué era eso?
_Trompazos: Un Nazarenogul, El Bocas ya sabe que vamos hacia allí.
_Mehrrió: ¿Que vamos a ónde?
_Glandafalaf: ¡Calla insensato!
_Mehrrió: ¿Pero que he dicho?
_Todos a la vez: ¡¡¡Que te calles!!!
Glandafalaf.

    Pasado el mal rato reanudan el camino, pero advertidos por Trompazos, lo hacen campo a través, no es que los caminos fueran nada especial en aquella época, pero por lo menos no había piedros y ramajos por todos lados, cosa que no dejaba de barruntar Gilhi al comentar una y otra vez que se la iba a pegar alguien o algo peor; y así fue, al rato de caminar por entre la maleza, Frondo se había perdido, San no paraba de gritar llamándolo, Mehrrió y Pepitóh no dejaban de gritar quejándose de lo malo del caminar en estas condiciones, Burrung no cejaba en sus insultos hacia Frondo, Glandafalaf no desistía en su empeño y voceaba para que todos se callasen…Un auténtico escándalo en plan bucólico que atrajo la atención de un ser misterioso que en adelante, pasará a ser muy importante en el transcurrir de nuestra historia.
    Agazapado tras los arbustos, “algo” por llamarlo cariñosamente observaba la escena con autentica curiosidad, se trata de Gorgollum, mísero, patético ser transformado en no se sabe muy bien qué cosa; fue hijo de un pescadero, tenía en sus manos la posibilidad de convertirse en alcalde de To’esto, pero por pura y tiñosa envidia un día mató a su primo a gorrazos por el dichoso anillo encontrado por el primo en el rio y que Gorgollum (antes conocido como Soymajorl) quería para sí; después de aquel vil acto anduvo por los montes desvariando durante meses sin dejar de repetir: -Mi fortunaaaa. Hasta que de tanta tontería se le fue la oya y se quedó medio jili, perdiendo peso y convirtiéndose progresivamente (por culpa de la magia maligna que desprendía el anillo) en un guiñapo de hombre bajito.
    La cofradía del anillo, después de serenarse un poco y dejar de montar follón por el bosque, decidió que había que acampar, que se estaba haciendo de noche y que le dieran al Frodo, que ya aparecería cuando le diera la gana.